Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Juan Carlos Rodriguez Soriano

El Hombre que Escribía en el Dormitorio: Anatomía de una Resistencia

Imagen
  © 2026 Juan Carlos Rodríguez Soriano Olvídate de los despachos minimalistas de cristal, las mesas de roble importado y el ecosistema de gadgets caros que te venden en redes como el altar sagrado de la productividad. La verdadera resistencia hoy en día no se gesta en oficinas acristaladas, se forja en los rincones más insospechados de nuestras propias casas. Si alguien buscase un centro de operaciones de alto rendimiento para encontrar la sede de Bitácora del Alma , se llevaría una decepción monumental. Aquí no hay pizarras de cristal llenas de métricas ni asistentes virtuales gestionando el caos. Todo ocurre en una mesa sencilla, casi austera, arrinconada en un dormitorio. Sobre ella, una lámpara que apenas alumbra lo justo corta la oscuridad de la habitación para dejar espacio a algo mucho más escaso que el éxito financiero: la introspección pura y dura. Detrás de esa mesa se sienta Juan Carlos Rodríguez Soriano. Y esta no es la típica historia de un gurú que se levanta a las cu...

LA CIUDAD DE OBSIDIANA — Una novela sobre el infierno que llevamos dentro

Imagen
Hay libros que se escriben con la cabeza. Y hay libros que se escriben con las entrañas. La ciudad de obsidiana  nació de una pregunta que llevaba tiempo rondándome, una pregunta que todos nos hacemos en la intimidad del silencio, cuando la noche se vuelve espesa y el sueño no llega: ¿qué hay después? Pero no es una pregunta sobre el más allá. No es una pregunta sobre cielos o infiernos de los que hablan los libros sagrados. Es una pregunta más humilde, más humana, más nuestra: ¿qué queda de nosotros cuando ya no estamos? ¿Qué hacemos con la culpa que arrastramos? ¿Qué somos, realmente, cuando dejamos de mentirnos? La ciudad de obsidiana   no nació de una revelación divina ni de una experiencia mística. Nació de una noche en vela, de una pérdida, de la certeza de que la muerte no es el final, sino el principio de una pregunta más grande. Nació de la necesidad de entender por qué el dolor, ese dolor que todos llevamos dentro, no desaparece con el tiempo, sino que se enquista, s...

El eco del silencio. Un relato sobre la culpa, la memoria y el viaje de vuelta a casa

Imagen
EL ECO DEL SILENCIO   ¿Para qué se escribió? Este relato nace con un doble propósito. Por un lado, participa en el  Concurso Internacional de Cuento "La Culpa"  , convocado por  Margen Abierto , una editorial que busca historias donde la culpa transforme a los personajes, modifique sus relaciones y los obligue a enfrentar aquello que preferirían evitar. Por otro, es una exploración personal sobre el peso del silencio, las llamadas que no se contestan y el difícil arte de perdonarse a uno mismo. ¿Por qué se escribió? Siempre he creído que los silencios pesan más que las palabras. Que hay decisiones que no se toman, sino que se omiten. Y que esas omisiones, con el tiempo, se convierten en heridas que no cicatrizan. "El eco del silencio" nace de esa obsesión: la culpa que no viene de un crimen, sino de una llamada perdida. De ese momento en el que el teléfono suena y decides no contestar, convenciéndote de que habrá otra oportunidad. Y cuando descubres que...

El hijo de Haifa. Un relato sobre la guerra, la tecnología y el precio de la supervivencia

Imagen
El hijo de Haifa Hay guerras que se ven y guerras que no se ven. Las primeras estallan en los telediarios, llenan titulares, ocupan mapas. Las segundas ocurren en silencio, en cocinas sin luz, en barcas de pescador, en llamadas telefónicas que cruzan fronteras con la misma facilidad con la que los misiles cruzan el cielo.  El hijo de Haifa  es una historia de esas que no salen en los informativos. Es la historia de Rashid, un pescador de Tiro (Líbano), y de su hijo Yusuf, que vive en Estambul y trabaja para una empresa de tecnología. Entre ellos hay mil kilómetros de distancia, una guerra que se extiende como una mancha de aceite y una pregunta que ninguno de los dos se atreve a responder del todo: ¿hasta dónde se puede estirar la conciencia para mantener a flote a una familia? Una mañana en el puerto de Tiro La historia comienza como empiezan todas las historias de Rashid: con el mar. El Mediterráneo está quieto, una lámina de plomo fundido que se extiende desde el puerto de ...

Relato: La riqueza que nunca tuvimos

Imagen
La riqueza que nunca tuvimos Hay silencios que pesan más que cualquier palabra. Hay recuerdos que cargamos durante años y, un día, descubrimos que quizás nunca ocurrieron. O peor: que ocurrieron, pero alguien los reescribió para poder seguir viviendo. Hace unas semanas, encontré un concurso literario que me removió por dentro. Se llama «La memoria inventada», organizado por Margen Abierto, y busca relatos donde la memoria sea un territorio de conflicto, donde la verdad resulte más difícil de alcanzar de lo que parecía. Las bases hablaban de falsos recuerdos nacidos de infancias reconstruidas, de testimonios equivocados, de fotografías malinterpretadas, de historias familiares repetidas hasta convertirse en verdad, de mentiras que con el tiempo se vuelven memoria. Y entonces entendí que tenía que escribir. El relato que comparto hoy está basado en hechos reales. Es una historia que toma prestada la vida de una familia para explorar el territorio movedizo de la memoria. Hab...

El inquilino de la penumbra: un relato de terror gótico

Imagen
  Hay casas que no son solo ladrillos y vigas. Hay casas que respiran, que juzgan y que exigen. Y hay herencias que no se cobran con dinero, sino con noches en vela y grifos que gotean a las tres y cuarto de la madrugada. Esa es la premisa de « El inquilino de la penumbra », el relato de terror gótico que he escrito para participar en el Concurso Internacional de Cuento de Terror Gótico de Editorial Orcus. Una historia nacida de la imaginación y del gusto por el género, sin más pretensión que la de inquietar al lector y llevarlo a un lugar donde las paredes hablan y las sombras se mueven por sí solas. El origen del relato Toda buena historia de terror necesita una casa. Y toda buena casa necesita un secreto. En este caso, el secreto está en una baldosa mal colocada en el recibidor, en un reloj de bolsillo detenido a las 3:17 y en un fantasma que, más que aterrorizar, se dedica a hacer la vida imposible con pequeños actos de sabotaje doméstico: grifos que gotean, llaves que desapar...